Preguntas Frecuentes





    1. Tipo 1.Siempre se quema con facilidad, nunca se broncea y extremadamente sensible al sol. Incluye a personas pelirroja y aquella con pecas en la cara.
    2. Tipo 2.Se quema con facilidad, se broncea poco, y también es sensible al sol. Personas de tez clara y rubias.
    3. Tipo 3.A veces se quema, adquiere un bronceado dorado y con un poco de sensibilidad al sol.
    4. Tipo 4.Se quema mínimamente, se broncea con un color marrón moderado, y prácticamente no tiene sensibilidad al sol.
    5. Tipo 5.Raramente se quema, adquiere un buen bronceado, y sin sensibilidad solar en la piel.
    6. Tipo 6.No se quema nunca, con una piel muy pigmentada, y sin sensibilidad solar en la piel.




  1. SPF es el Factor de Protección Solar. Usa este número para determinar cuánto tiempo puedes permanecer al sol sin quemarte usando protección solar. Por ejemplo, si puedes tolerar el sol durante 10 minutos sin quemarte, un SPF 15 te proporcionará 15 veces eso, es decir, 150 minutos de protección sin quemarte.




    • ¿Te quemas a menudo? Si es así, necesitas un producto que te ofrezca una alta protección del sol, incluso cuando te estás bañando. Prueba SPF 50 o 45.
    • ¿Te quemas ligeramente y te bronceas lentamente? Que te broncees no significa que no necesites protección. Prueba usando SPF 15 o 30.
    • ¿Raramente o sólo ligeramente te quemas? Si es así, prueba SPF 8 o 15.




  2. La fotosensibilidad, un incremento en la sensibilidad al exponerse al sol, es un posible efecto secundario a ciertos medicamentos. Esto incluye algunos tipos de antibióticos, medicamentos del corazón y presión arterial, antihistamínicos y antidepresivos. Consulta al farmacéutico en relación con cualquier prescripción médica.




  3. Los bebés con menos de 6 meses deben estar fuera del alcance de los rayos solares. Su piel es muy fina y no es capaz de producir suficiente melanina adecuadamente para protegerse a sí mismo. En los bebés mayores de 6 meses, incluyendo los adolescentes, los daños del sol o el cáncer de piel están muy reducidos.




  4. Para ello tienes que considerar varios factores:

    • ¿Cuánto tiempo voy a estar al sol?
    • ¿Cuál es el índice UV previsto por día?
    • ¿A qué hora del día vas a tomar el sol y qué actividad realizaré?
    • ¿Cuál es mi tipo de piel?
    Consejos para el sol:
    • Aplica crema solar (SPF 15 o más) para protegerte de los efectos dañinos de los rayos ultravioletas del sol.
    • Aplicar la crema a menudo, al menos cada dos horas.
    • Los labios también necesitan protección: usa SPF 15 o más de un bálsamo para labios.




  5. Cuando se trata del papel y la importancia de la Vitamina D3, abunda la confusión. La mayoría de la gente sabe que la Vitamina D3 es una pieza importante para la salud y el bienestar. Sin embargo, mucha gente no sabe que la Vitamina D3, es también indispensable para la salud, la belleza y longevidad para el órgano más grande del cuerpo humano, tu piel. Seguramente no sepas que tu piel es el último órgano en recibir Vitamina D de la comida y suplementos que comes. Esto se debe a que la mayor parte del activo de la Vitamina D3 se usa para ayudar a desarrollar y mantener fuerte los huesos. Cuando la Vitamina D no está en niveles adecuados, las células epidérmicas de tu piel no se dividen, diferencian y refuerzan como deberían. El bajo nivel de Vitamina D puede generar que tus capas externas de la piel sean más finas y frágiles, sin tener el apoyo necesario. Sin embargo, si la Vitamina D3 es de aplicación tópica, le ofrece beneficios directamente a tu piel, preservando su suavidad, salud y apariencia más juvenil. Esto también contribuye a que las células de piel crezcan, se reparen y metabolicen, lo que moviliza el sistema inmune de la piel y ayuda a destruir los radicales libres que pueden causar un envejecimiento prematuro.